El año pasado un amigo me
recomendó leer “Primavera con una esquina rota” de Mario Benedetti. El libro
trata, en simples palabras, de la vida de un preso político y de su familia
exiliada. Cuando el protagonista es dado en libertad toma un vuelo para
encontrarse con ellos y ahí recuerda, piensa, medita sobre el futuro que
vendrá.
“Después de estos cinco
años de invierno nadie me va a robar la primavera.
La primavera es como un espejo pero el mío tiene una esquina rota / era inevitable no iba a conservarse enterito después de este quinquenio más bien nutrido / pero aun con una esquina rota el espejo sirve la primavera sirve.
El astutísimo Neruda preguntaba en una de sus odas / ahora primavera dime para qué sirves y a quién sirves suerte que me acordé / para qué sirves / yo diría que para rescatarlo a uno de cualquier pozo / la sola palabra es como un ritual de juventud / y a quién sirves bueno mi modesta impresión es que servís a la vida / por ejemplo pronuncio simplemente primavera y me siento viable animoso viviente"
La primavera es como un espejo pero el mío tiene una esquina rota / era inevitable no iba a conservarse enterito después de este quinquenio más bien nutrido / pero aun con una esquina rota el espejo sirve la primavera sirve.
El astutísimo Neruda preguntaba en una de sus odas / ahora primavera dime para qué sirves y a quién sirves suerte que me acordé / para qué sirves / yo diría que para rescatarlo a uno de cualquier pozo / la sola palabra es como un ritual de juventud / y a quién sirves bueno mi modesta impresión es que servís a la vida / por ejemplo pronuncio simplemente primavera y me siento viable animoso viviente"
Justo el año pasado se cumplían 5
años desde que mi abuela falleció. Justo el año pasado se cumplían 5 años desde
que mis viejos se separaron. Justo se cumplían 5 años en que me sentía
completamente disconforme conmigo misma. Justo yo sentía que era tiempo de que
el invierno terminara y que empezara la primavera de una buena vez.
Se convirtió en mi libro
favorito.
Hoy almorcé con una gran amiga y
como siempre vomitamos todo lo que no nos habíamos dicho desde la última vez
que nos vimos, y a mí me daba gusto ver que cada una está en su primavera luego
de su propio invierno.
Hoy es mi cumple (por eso la
revisión de vida), y se siente especial porque es el que más expectante me ha
tenido. No hay grandes cambios en las estructuras de la vida comparado con el
año pasado (bueno, me cambié de casa, igual es importante :P ), pero yo siento
que es el primero de mi primavera. Como todo en estos 5 años se me ha dado de
manera lenta y reposada, también se me dio lento el encontrar un equilibrio
interno, saberme un poquito más estable, y este proceso de pasar de invierno a
primavera me trajo del 2013 al 2014.
El día fue muy lindo, recibí
llamadas que me alegraron un montón, y que como dice esa frase gringa “make my
day”. Esas cosas que del invierno se arrastraban ya pasaron a ser flor: puedo
hablar con mi mamá y decirle Mamá y alegrarme de hablar con ella, puedo sentir
que me quiero y que no ando tan perdida en la vida como pensé que andaba, puedo
mirarme y saber qué cosas quiero, para dónde quiero ir.
Hoy leía un libro de C.S.Lewis, “Sorprendido
por la alegría”, y en una parte hablaba de lo que él denominó “Renacimiento personal”:
“Es adecuado llamarlo renacer, no un
nacer, un volver a despertar y no un despertar, porque en muchos de nosotros,
además de ser algo nuevo, es también la recuperación de lo que teníamos en la
primera infancia y perdimos al ir creciendo, al hacernos niños mayores.”
También sitúa ese renacer al final de la pubertad, pero yo siento que recién
ahora, a mis 24 años, es que me siento completamente re-nacida (¿vieron que
todo se me da lento?).
"... verás que
la vida no sólo, como tú dices, sigue, sino que además se acomoda, se reajusta.
Quizá tenga razón. Todo este terremoto nos ha dejado rengos, incompletos,
parcialmente vacíos, insomnes. Nunca vamos a ser los de antes. Mejores o
peores, cada uno lo sabrá. Por dentro, y a veces por fuera, nos pasó una
tormenta, un vendaval, y esta calma de ahora tiene árboles caídos, techos
desmoronados, azoteas sin antenas, escombros, muchos escombros. Tenemos que
reconstruirnos, claro: plantar nuevos árboles, pero tal vez no consigamos en el
vivero los mismos tallitos, las mismas semillas. Levantar nuevas casas,
estupendo, pero ¿será bueno que el arquitecto se limite a reproducir fielmente
el plano anterior, o será infinitamente mejor que repiense el problema y dibuje
un nuevo plano, en el que se contemplen nuestras necesidades actuales? Quitar
los escombros, dentro de lo posible; porque también habrá escombros que nadie
podrá quitar del corazón y de la memoria."
Decreto terminado el invierno. En
primavera también puede llover y hacer frío, pueden las flores caer y
marchitarse, pero la vida permanece ahí a pesar de que parezca desvanecida.
“después de todo salí mejor de lo que entré / qué primera semanita /
bueno basta basta basta /soy el mismo y soy otro / y este otro es mejor / me
gusta este otro en que me he convertido
la primavera no está todavía ahí al alcance de la mano / la primavera
no llegará mañana pero acaso pasado mañana / reagan neutrónico y tozudo no
podrá impedir que la primavera llegue pasado mañana”
Publicar un comentario